Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), reiteró su compromiso firme de defender la autonomía del organismo ante la posible reforma electoral que se discute en el país. En sus declaraciones recientes, Taddei dejó claro que el INE no es un ente opositor, sino una institución que debe funcionar con independencia y respeto a su marco constitucional.
La mandataria resaltó que la independencia del INE es una base esencial para asegurar elecciones transparentes y confiables, y que protegerla es no solo una cuestión de principios, sino también una necesidad práctica para preservar la confianza del público en los organismos democráticos. Además, enfatizó que esta autonomía es crucial para que el instituto funcione sin influencias externas, ya sean políticas o gubernamentales.
Aunque el INE no forma parte de la comisión designada para diseñar la reforma electoral, dirigida por el funcionario Pablo Gómez, Taddei aseguró que eso no significa que renuncie al diálogo ni a aportar su experiencia. La intención es mantenerse abierta a colaborar desde un enfoque técnico y profesional, con propuestas fundamentadas en la experiencia que tiene el instituto en materia electoral, particularmente en temas como la actualización del padrón, la emisión de credenciales y la administración de módulos de atención ciudadana.
Taddei explicó que la institución seguirá ejerciendo su función de forma autónoma y recordó que la participación del INE en el proceso legislativo puede darse a través de audiencias y presentaciones técnicas, lo que permitirá que sus opiniones y recomendaciones sean consideradas sin comprometer su independencia. La defensa de esta autonomía es una constante histórica que ha caracterizado al instituto, y que ha sido puesta a prueba en diversos momentos ante amenazas presupuestales o intentos de injerencia política.
La consejera recordó que en anteriores ocasiones el INE enfrentó dificultades como recortes presupuestarios y presiones internas, pero siempre actuó para preservar su integridad y el respeto a su papel constitucional. La defensa institucional, en su opinión, debe mantenerse vigente ante cualquier iniciativa que pueda poner en riesgo la independencia del organismo.
Enfatizó que el INE no solo es un árbitro electoral, sino también una pieza clave en la construcción y fortalecimiento del sistema democrático del país. Su función es garantizar que las elecciones sean libres, equitativas y transparentes, manteniendo la confianza del electorado y promoviendo la participación ciudadana.
Finalmente, Guadalupe Taddei subrayó que lo más importante para el INE es la comunidad y la consideración de la voluntad del pueblo, por encima de cualquier interés político o partidario. Reiteró que su lealtad es hacia la democracia, el Estado de derecho y la salvaguarda de los derechos políticos de los ciudadanos.
La posición de Taddei llega en un momento crucial para el país, cuando el debate sobre la reforma electoral cobra fuerza y se esperan definiciones importantes en los próximos meses. La defensa de la autonomía del INE se presenta como un elemento central en esta discusión, que marcará el rumbo institucional y democrático en el futuro inmediato.


